JAVIER CÁRCAMO

Obras literarias

Para entender la obra literaria
de Javier Cárcamo

Escribir esta advertencia es cosa rara, porque en la poesía de Javier Cárcamo hay fragmentos de vida, experiencias íntimas que cada lector acota dentro del itinerario de su existencia.
Lo que escribí mientras te escondíasme ha provocado alucinación, melancolía, pasión, realidad e irrealidad, y el placer de esa escritura hermosa, estrepitosa, turbadora y reflexiva.

 

"...EI presente está formado
por cíclicos pasados
que frecuentan nuestra vida... " IX

 

Porque de algún modo somos lo que hemos vivido y desvivido, sufrido y gozado, amado u odiado, siendo protagónicos y antagónicos de nuestra propia existencia.

Pareciera que la intención más profunda de Javier Cárcamo es llevarnos desde el límite de las cosas culminadas, de los tiempos cumplidos, a la perdurable renovación de las mismas, desde la imposibilidad de lo irremediable a la novedad de lo que otra vez comienza.
Es un libro de amor en tiempo presente, que sabiamente se entreteje con una pasada historia;  con la tragedia y el espanto de una guerra romántica en donde el campo de batalla está dentro de cada uno.

 

"...Su amor es un castigo al deseo,
la respuesta a la oración lujuriosa.
Una sábana de pétalos
bajo una guillotina..."

VI

 

"... Una masacre de sentimientos,
un suicidio masivo de pensamientos
y el aborto incontrolable
 de posibles expresiones..."

XII

 

"...tu canción era triste,
sonaba a guerra de olvidos... "

XXX

 

Un libro de versos, sobre todo si se tiene bien tensa la cuerda del arpa, es siempre la invitación a un viaje que nos lleva por la palabra trascendental viva, rigurosa, mágica, culta y, a la vez, con una enorme carga de sangre, ingrediente sin el cual el verso es muerte.
Siempre he dicho que el arte es el rey de los desposeídos, es arrojarse al vacío para nadar en la abundancia del espíritu, donde se derrumban los muros, donde se desatan los nudos que siempre nos sujetan a esta realidad llamada vida, lo pasivo y lo cotidiano, lo perfecto y lo imperfecto, lo bien dicho y lo mal dicho.
El poeta, ya se sabe, no utiliza la palabra, el poeta la inventa. Porque cuando Javier dice lluvia, es la primera vez que llueve sobre la tierra.  Da a las palabras una nueva vida, una nueva significación que es exacta y múltiple a un tiempo.

 

"... ¿ Ya te diste cuenta
que el camino al cielo,
 empieza por los dedos de tus pies?"

XVII

 

De esa forma abre nuestra imaginación un mundo desconocido, suele transportamos a esos espacios, a sus espacios, nos invade con sentimientos cargados, en este caso, de amor y desamor, de vida y de muerte, de fe y desaliento; nos permite conocerlo sin siquiera haberlo visto, es más, ya intimamos con él.
El cambio es inminente, hoy Javier ha tomado la palabra y ha pintado con ella.
Soy testigo, por haberlo descubierto en aquella escuela de arte donde estudió, que es, si no el mejor, uno de los grandes de esta década.
Nunca supe si su pintura se volvía un texto o si el verso inspiraba una obra pictórica, pero con él cada texto era un cuadro, cada cuadro era un poema por donde paseaban sus ángeles y sus demonios, su acercamiento a la expresión artística surgió así, simple, pura.
De vez en cuando se le podía ver ejecutando un ritual de su propia desgracia, con múltiples personalidades que en cualquier otro se hubiesen relacionado con la locura, haciendo del arte una ceremonia, en la que lo material y lo espiritual comulgan.
Asumir el pensamiento artístico de esa forma nos lleva a plantear situaciones de alto riesgo, con su exquisita forma de citar la pasión divina sugiriendo la pasión humana:

 

"... Fui nuevamente
el cuerpo de la miseria
arrojado a una tumba prestada... "

XX

 

"... Esta última cena no tiene sacrificio,
 sólo el beso traicionero
y la conspiración de las cosas rotas... "

XXVII

 

"... Con la sangre que brota
del centro de mis manos
estoy dejando gradas en tus costillas ... "

XXVIII

 

"... Creo que tengo heridos los ojos,
una especie de esponja en la boca... ''

XXVIII
 
"...Luego vendrás a mí,
quejándote, porque Dios no te ama..."

XXXIV

 

Con ese peculiar estilo nos relata una soledad difícil de descifrar, porque sobrepasa el tiempo, lo racional y parece sujeto a una idea constante, y al profundizar en la lectura empiezo   a crear una figura con los elementos que me brinda esa ternura cruel, feroz pero melancólica, que le caracteriza.

 

"...Por su cuerpo delgado
y la indescriptible hermosura
de lo grotesco, lo obsceno
y las texturas de piel marcada,
quemada y moldeada... "

XXI

 

"... Princesa despeltrada
entre los sutiles contornos domésticos..."

IX

 

"... Doncella de las medias noches..."

XLI

 

"...Es extraño estar aquí
escribiendo para alguien
que no lee y que no escucha..."

XXVII

 

Es un artista furioso, que trasciende por momentos a un romance puro, expresado sutilmente en el poema XXXVII, pero que está determinado por esa angustiosa emoción que lo hace alcanzar ideas fantásticas.

 

"... y es que no había comprendido
hasta esta noche,
que soy necrófilo
de mi cementerio interno
en donde yacen
todos los amores viejos." 

XXXIII
 
"...Esta noche quisiera abandonar
mi cuerpo
para mudarme al tuyo,
una posesión mágica,
como amarrados por el alma
con un alambre sujeto a la cabecera..." 

XXXIV
 
Es de esa forma como Javier Cárcamo nos acerca, en este libro enriquecido con un lenguaje más poético, más metafórico, más símil de nuestros propios sentimientos, a descubrir una nueva forma de escritura que, a manera de brújula, nos indica el camino hacia su verdad.

 

Jorge Corleto

Guatemala, 2008

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